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lunes, 31 de agosto de 2009

SÉ TU PROPIO TERAPEUTA

SÉ TU PROPIO TERAPEUTA
Lama Yeshe
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La manera en que vivimos y pensamos – todo está dedicado a los placeres sensuales. Consideramos a los objetos materiales de mayor importancia y materialistamente nos dedicamos a cualquier cosa que nos haga felices, famosos y populares. Aunque todo ésto provenga de nuestra mente, estamos tan totalmente preocupados por los objetos externos en si mismos que nunca miramos dentro de ellos, nunca cuestionamos lo que los hace tan interesantes. Sin embargo, esta mente es una parte inseparable de nosotros; tan pronto como existimos nuestra mente está ahí, dentro de nosotros. De ese modo siempre tenemos altibajos. No es nuestro cuerpo el que tiene altibajos, es nuestra mente - la mente cuya manera de funcionar no comprendemos. Por tanto, algunas veces tenéis que examinaros a vosotros mismos; no tan solo vuestro cuerpo sino también vuestra mente, que es la cosa que os dice lo que hacer. Debéis conocer vuestra propia psicología, o, en terminología religiosa, quizás, vuestra naturaleza interior. Pero no importa como la llaméis, tenéis que conocer vuestra propia mente.

No penséis que examinar y conocer la naturaleza de vuestra propia mente es un ‘desvarío’ Oriental. Esta es una concepción errónea; no es un ‘desvarío’ Oriental, es vuestro ‘desvarío’. ¿Cómo podéis separar vuestro cuerpo, o la imagen que tenéis de vuestra personalidad, de vuestra mente? No podéis decir, “tengo el poder material de separar mi cuerpo de mi mente”. Esto es imposible. Pensáis que sois personas libres en el mundo, disfrutando de todo. Esto es lo que pensáis, pero no sois libres. No estoy diciendo que estéis bajo el control de cualquier otro; es vuestro propio apego, vuestra propia mente descontrolada por la que sois oprimidos. Si podéis descubrir cómo os oprime, la mente descontrolada desaparece automáticamente. De ese modo, conocer vuestra propia mente es la solución para vuestros problemas mentales.

Un día el mundo es muy bonito; al día siguiente es muy malo. ¿Cómo podéis decir esto? Científicamente es imposible para el mundo cambiar así, tan radicalmente. Es tan sólo vuestra mente la que hace que esto ocurra. No penséis que esto es un dogma religioso; vuestros altibajos no son un dogma religioso. No estoy hablando de religión; estoy hablando acerca de la manera en que conducís vuestra vida diaria, la cual es la que os envía hacia arriba y hacia abajo. La gente y el entorno no cambian radicalmente; los cambios están en vuestra propia mente. Seguro que podéis entender esto ¡es tan simple!.

Igualmente, una persona piensa que el mundo es hermoso y que la gente es hermosa y amable, pero otro piensa que todas las cosa y todo el mundo son horribles. ¿Quién está en lo cierto? ¿Cómo explicáis esto científicamente?. No son más que las proyecciones individuales de sus mentes sobre el sentido del mundo. Por lo tanto sentís “hoy es así, mañana asá; este hombre es así; esa mujer es asá”. ¿Pero dánde está esa absolutamente fija, para-siempre hermosa mujer? ¿Quién es el hombre para-siempre hermoso? Son no existentes; son tan sólo creaciones de vuestras mentes.

Y también, no debéis esperar que los objetos materiales os satisfagan y hagan vuestra vida perfecta; esto también es imposible. ¿Cómo podéis ser satisfechos aunque sea incluso por una inmensa cantidad de objetos materiales? ¿Cómo podéis ser satisfechos por acostaros con cientos de personas diferentes? Es imposible. La satisfacción proviene de la mente. Vuestra mente, insatisfecha queriendo mantener el cambio de una persona a otra, de un ‘desvarío’ a otro, jamás puede satisfaceros. Eso es justamente vuestra mente.

Así que, ¿veis? si no conocéis vuestra propia psicología, podéis ignorar lo que está sucediendo en vuestra mente hasta que ésta se rompe y os volvéis completamente locos. La gente enloquece debido a la carencia de sabiduría interior, la habilidad de examinar su propia mente. No pueden explicarse a sí mismos; no saben como hablarse a sí mismos. De este modo constantemente están preocupados con todos esos objetos externos mientras su mente corre hacia abajo hasta que finalmente se rompe en mil pedazos. Son ignorantes de su propio mundo interno; sus mentes están totalmente unificadas con la ignorancia en lugar de estar despierta e implicada en el auto-análisis. Es tan necesario el examinar vuestras propias actitudes mentales; es esencial que os convirtáis en vuestros propios terapeutas.

Vosotros sois personas inteligentes: sabéis que únicamente los objetos materiales no pueden brindaros satisfacción. Sin embargo, no necesitáis embarcaros en algún ‘desvarío’ emocional, religioso, para examinar vuestra propia mente. Algunas personas piensan que lo hacen; piensan que este tipo de auto-análisis es algo espiritual o religioso. Para hacer esto no es necesario que os clasifiquéis a vosotros mismos como seguidores de tal o cual filosofía o religión. Pero si queréis ser felices tenéis que comprobar la manera en que conducís vuestras vidas. Para esto no necesitáis poneros en alguna categoría religiosa; vuestra propia mente es vuestra religión.

Cuando chequeéis vuestra mente, no debéis racionalizar o forzar. Relajaros. No os preocupéis cuando los problemas lleguen. Sed tan sólo conscientes de ellos y de su origen, conociendo su raíz. Presentaros el problema a vosotros mismos: “Aquí está este tipo de problema. ¿ Como se ha convertido en un problema ? ¿ Que tipo de mente lo ha vuelto un problema ?. ¿ Que tipo de mente siente que es un problema ?. Esto es tan simple, y cuando lo comprobáis minuciosamente, el problema automáticamente desaparece. Esto es sencillo, ¿ no es así ?. Para que esto ocurra no tenéis que creer en algo. ¡ No creáis nada ! Al mismo tiempo, no podéis decir, “no creo que tenga una mente”. No podéis rechazar vuestra mente. Podéis decir “rechazo las cosas Orientales” - estoy de acuerdo. ¿ Pero podéis rechazaros a vosotros mismos ? ¿Podéis rechazar vuestra cabeza, vuestra nariz ?. No podéis rechazar vuestra mente. Por tanto, trataros a vosotros mismos sabiamente e intentad descubrir la verdadera fuente de satisfacción.

Cuando erais unos chiquillos amabais y os apegabais al chocolate y a los pasteles, y pensabais, “cuando sea mayor como mis padres tendré todo el chocolate y los pasteles que quiera, y entonces seré feliz”. Hicisteis este tipo de decisión mental. Ahora tenéis muchísimo chocolate y pasteles pero estáis aburridos. Así que decidís que puesto que esto no os hace felices tendréis un coche, una casa, televisión, un esposo o esposa - entonces seréis felices. Así que ahora tenéis de todo, pero hay más problemas. El coche es un problema; la casa es un problema; el marido o la esposa son un problema; los niños son un problema. Realizáis, “¡Oh, esto no es satisfacción!”.

Entonces, ¿ que es la satisfacción ?. Id mentalmente a través de ello y comprobadlo; es muy importante. Examinad vuestra vida desde la infancia hasta el presente - meditad. Esto es meditación, meditación analítica. En ese momento mi mente era así; ahora mi mente es asa. Ha cambiado de esta manera, de esa otra manera. ¿ Veis ?, vuestra mente ha cambiado muchas veces pero aun no habéis alcanzado conclusión alguna en lo que respecta a lo que realmente os hace felices. Mi interpretación de esto es que andáis perdidos. No me importa el que sepáis desenvolveros por la ciudad, que sepáis como volver a casa, que sepáis donde comprar chocolate; en lo que a mi concierne, andáis perdidos; no podéis encontrar vuestro objetivo. Comprobadlo honestamente, encontrareis que esto es así.

Por tanto, el Señor Buda dice que tan sólo tenéis que saber lo que sois, como existís; esto es todo. No tenéis que creer nada. Tan sólo comprender vuestra mente: como trabaja; como surgen el apego y el deseo; como surge la ignorancia; de donde provienen las emociones. Es suficiente conocer la naturaleza de todo esto; tan sólo esto os da mucha felicidad y paz. Vuestra vida cambia completamente; todo da un vuelco; lo que interpretasteis como horrible se convierte en hermoso. Es verdaderamente posible. Estoy seguro de que si os dijera que todo por lo que vivís fuera el chocolate y los helados hubierais pensado que estaba loco. "No, no, no", diría vuestra mente arrogante. Pero mirad profundamente en el propósito de vuestra vida. ¿ Para que estáis aquí ? ¿ Ganando buena reputación ? ¿Coleccionando posesiones ? ¿ Intentando ser hermosos ?. No estoy exagerando - comprobadlo por vosotros mismos, entonces veréis. A través de un examen minucioso podéis realizar que si la totalidad de vuestra vida está dedicada a buscar la felicidad a través de cosas como el chocolate y los helados, no hay ningún significado en el haber nacido humano. Los pájaros y los perros tienen el mismo tipo de actitud hacia la vida. Si pensáis que sois inteligentes deberías dedicar vuestras vidas a objetivos más altos que aquellos de las gallinas!.

No estoy decidiendo vuestra vida por vosotros, sino que vosotros la comprobáis. Es mucho mejor tener una vida integra que vivir en un desorden mental. De lo contrario vuestra vida no vale la pena, no es beneficiosa ni para vosotros mismos ni para otros. Preguntaros a vosotros mismos para que estáis viviendo - ¿ Por el chocolate ? ¿ Por un filete ?. Quizás por la educación. Pero también esto proviene de la mente. Sin la mente, ¿ que es la educación, que es la filosofía ?. Una filosofía es la manera de pensar de alguien, sus pensamientos puestos juntos de alguna manera. Sin la mente no existe filosofía alguna, ninguna doctrina, ningún tema universitario. Todas esas cosas son fabricadas por la mente.

¿ Como chequear la mente ?. Sólo observad como vuestra mente percibe o interpreta cualquier objeto con el que contacta; que sensación - confortable o inconfortable - surge. Entonces comprobáis: “cuando percibo este tipo de visión, surge esta sensación; viene esta emoción; yo discrimino de esta manera. ¿ Porque ?”. Ésta es la manera de chequear la mente; esto es todo; es muy sencillo.

Cuando habéis comprobado apropiadamente vuestra propia mente dejáis de culpar a los demás; reconocéis que las acciones falsas provienen de vuestra propia engañada y oscurecida mente. Cuando estáis preocupados con los objetos materiales, externos, siempre los culpáis a ellos y a los demás de vuestros problemas. Entonces os volvéis miserables debido a que proyectáis esta visión sobre un fenómeno externo en lugar de ver su realidad. Así podéis realizar vuestra visión de falsa concepción – la actitud, o naturaleza, de vuestra propia mente.

Podéis pensar que todo esto es muy nuevo para vosotros, pero no lo es. Dondequiera que vayáis a hacer cualquier cosa, primero comprobáis si hacerlo o no y luego tomáis vuestra decisión. Puesto que ya hacéis esto, no os estoy dando algo nuevo; la diferencia es que no lo estáis haciendo lo suficiente. Tenéis que hacer más comprobaciones. Para hacer esto no tenéis que sentaros en alguna esquina y permanecer con vosotros mismos - podéis estar chequeando vuestra mente todo el tiempo, incluso mientras habláis o trabajáis con otras personas. También, no deberíais pensar que examinar la mente es algo tan sólo para aquellos que están en un ‘desvarío’ Oriental. No penséis de esta manera.

También debéis realizar que la naturaleza de la mente es diferente de aquella de la carne y huesos de este cuerpo físico. La mente es como un espejo, que lo refleja todo sin discriminación. Si poseéis la sabiduría que comprende controlareis el tipo de reflejos que permitáis en vuestra mente-espejo. Si ignoráis totalmente lo que ocurre en vuestra mente, ésta reflejara todo tipo de basura - cosas que os hacen psicológicamente enfermos.

Vuestra sabiduría que comprueba debe distinguir entre los reflejos que son beneficiosos y aquellos que conllevan problemas psicológicos. A la larga, cuando realicéis la naturaleza del sujeto y el objeto, todos vuestros problemas se disolverán.

Algunos piensan que son religiosos, ¿ pero que es ser religioso ?. Si no examináis vuestra propia naturaleza, si no obtenéis la sabiduría que conoce, ¿ de que manera sois religiosos ?. Sólo la idea de que sois religiosos – soy Budista, Judío, ... – no ayuda para nada. No os ayuda; no ayuda a los demás. Si poseéis la sabiduría que conoce podéis realmente ayudar a otros.

Los problemas más grandes de la humanidad son psicológicos, no materiales. Desde el nacimiento a la muerte, la gente está continuamente bajo el control de sus sufrimientos mentales. Algunos nunca echan una mirada a sus mentes cuando las cosas van bien, pero cuando algo anda mal - un accidente o alguna otra experiencia terrible - dicen inmediatamente: “¡Dios, ayúdame por favor!”. Se llaman a sí mismos religiosos pero tan sólo están bromeando. En la felicidad o la pena, un practicante serio mantiene una consciencia constante de Dios y su propia naturaleza. No estáis siendo realistas o incluso remotamente religiosos si os olvidáis de vosotros mismos cuando tenéis un buen momento, rodeados de chocolate y preocupados por los placeres de los sentidos mundanos, y os volvéis hacia Dios solamente cuando ocurre algo horrible. Esto no ayuda.

No importa cuál de las muchas religiones del mundo consideremos, su interpretación de Dios o Buda o cualquier otra cosa es tan sólo palabras y mente; tan sólo estas dos. Por tanto las palabras no importan mucho. Lo que tenéis que realizar es que todas las cosas, buenas o malas, todo tipo de filosofías y doctrinas, provienen de la mente. La mente es muy poderosa; por tanto requiere una dirección poderosa. Un jet poderoso necesita de un buen piloto; el piloto de vuestra mente debe ser la sabiduría: comprender la naturaleza de la mente. Entonces su poderosa energía puede ser dirigida para beneficiar vuestra vida en lugar de permitírsele correr descontroladamente como un elefante enloquecido, destruyéndoos a vosotros mismos y a los demás.

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